
Había una vez un señor que empleado de una estancia que era trabajador, de estatura mediana, delgado, humilde pero muy mentiroso, se llamaba Carlos. Un día de mucha lluvia y viento fue a la habitación del patrón a buscarle una campera, cuando de repente se empezaron a abrir las puertas, quedando luego cerradas por completo. Se corto la luz, y un sombrero empezó a volar persiguiéndolo por el cuarto hasta que se colocó sobre su cabeza y le dijo: “lo que tu digas se hará realidad”. Cuando paro de llover, el patrón fue a buscar a Carlitos, al llegar vio que estaban las puertas cerradas y pensó que le había robado y se había ido, pero eso no era cierto. En eso escuchó gritos en la habitación. El patrón rompió la puerta de una patada y encontró a Carlitos que ya no respiraba más, se había asfixiado. Nadi nunca supo lo que en verdad paso. Vinieron otros empleados a trabajar en la estancia Y al sombrero que tenia Carlitos en la cabeza, el patrón lo prendió fuego, haciendo que se fueran todos los espíritus malos de la estancia. Juan Martín Pastore 1°C

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