lunes, 22 de junio de 2009

Llegar mas alto - Lucila Moreno



“Se escala por primera vez el cerro Aconcagua…”, así se pasaba horas y horas pensando titulares para el diario escolar.

Al día siguiente todos leyendo muy interesados la noticia que había puesto Paula, todos se hacían diferentes preguntas, como podía ser que a un cerro tan alto se lo podía escalar.

Al finalizar el horario escolar, fue directo a su casa a comentarle a su madre que a todos les había gustado el titular, su madre muy contenta la felicita,

Paula muy entusiasmada le dice que le gustaría vivir de esa experiencia, pero su madre preocupada le niega que pueda ir.

Se dirige a su cuarto, se encierra y desahogándose comienza a escribir, y escribir. Se le ocurrió una idea estupenda, para conocer si era la única que querría hacer esa aventura extrema, entonces hizo un cuestionario.

Al día siguiente, no muchos entendían el porque de ese cuestionario, pero les llamaba la atención hacerlo, asique Paula tuvo bastantes respuestas que leer, todas para sacarse su duda. Había solo una persona a la cual le interesaba realizar la misma aventura, pero no era del colegio, ya era una persona mayor, eran los únicos datos que ella tenia.

Le daba mucha felicidad saber que no era la única, pero demasiada intriga a la vez.

Ya era viernes la semana había finalizado, en el colegio habían estado organizando una fiesta , que estaban todos invitados. Asique ella decide concurrir con su grupo de amigas.

Llegaron a la fiesta, había muchos chicos, del colegio y otros que ya lo habían terminado, pero estaban de visita en su pueblo.

La noche pasaba, Paula y sus amigas se divertían mucho. Y cuando finalizó la fiesta se le acerca un chico. Ese chico era Martin, el amor de su vida, estaba asombrada no sabia que hacer, era la primera vez que él se le acercaba.

Comenzaron una charla que se mantuvo por varias horas, y quedaron en volver a verse.

Pasaron días, semanas, meses y Paula no volvió a tener noticias de Martin. Paso todo un año y Martin regresó , solo para proponerle algo a Paula.

Él la espero a la salida del colegio, ella no lo había visto, pero cuando admitió su presencia se puso muy contenta. Martin le dijo,

- Volví solo para proponerte que vallamos juntos a cumplir ese sueño

Paula sin entender, le pregunto de qué sueño hablaba, y entonces le conto lo del cuestionario que ella había presentado en el colegio, él fue el que contesto que le gustaría vivir esa experiencia como a ella.

Por ese motivo él ahora decidió abandonar la carrera de estudios y preparase físicamente para escalar el pico mas alto.

Paula estaba muy asombrada por todo lo que Martin le había contado , no podía creer que justo él sea la persona que quiere acompañar a ella a cumplir ese sueño. Aunque había un solo problema los padres de Paula le impedían hacer eso. Pero una vez ya preparados sus padres iban a dejar que Paula lo haga, asique los dos comenzaron a preparase físicamente.

Salían a correr todos los días juntos, iban al gimnasio, compartían la mayor mitad del día junto. Pasaron todo un año preparándose, y pasando buenos momentos juntos, ya que en el transcurso del año se pusieron de novios.

El día llegó, fueron a comunicárselos a sus padres. Como siempre la respuesta negativa estaba presente, pero mantuvieron largas horas de charlas hasta que finalmente los pudieron convencer.

Asique ese mismo día decidieron marchar para la ciudad de Mendoza. Descansaron en un pueblo muy cercano.

Días después, se pusieron en marcha, el gran trayecto que tenían pendiente.

Fue muy largo, tardaron cinco días en hacerlo, pasaron mucho frio, sufrieron algunas enfermedades.

A Paula el trayecto se le hacia demasiado largo, sentía que no podía mas, tenia que volver, pero no se animaba a decírselo a Martin, era el sueño de los dos y los dos tenían que llegar.

Finalmente los dos lograron llegar , se abrazaron muy fuerte, y Martin comenzó a darse cuenta de que Paula ya no respiraba mas, su cuerpo no había sido lo suficientemente fuerte para aguantar tanto.

Martin muy triste por este episodio que tuvo que vivir, perder a el amor de su vida, después de haber al fin logrado el deseo que tanto habían querido tener .Vuelve a su ciudad natal, sin palabras.

Martin vuelve a comenzar con sus estudios nuevamente y cada una año vuelve a escalar el cerro, siempre acompañado de Paula.

Lucila Moreno, 1ero. 2da

Un gran héroe- Josefina Echenique


Como solía hacerlo habitualmente Penélope Campo una joven de tez pálida y ojos color café, salió de su casa para dar un paseo nocturno con su perra Flopy.

Una noche que parecía ser normal, terminó siendo su peor pesadilla. Cuando regresaba a su casa en la esquina la esperaban tres personas encapuchadas. Atemorizada, trató de correr, pero sus piernas no le respondieron.

En pocos segundos estos hombres la ataron, le taparon los ojos, la amordazaron y la metieron dentro de un auto, lo último que escuchó antes de que se cerrara la puerta fue un disparo y el aullido de Flopy.

Transcurrieron treinta minutos antes que el auto se detuviera. Cuando lo hizo, la bajaron rápidamente y la metieron en un enorme galpón, antiguo y sucio.

Los primeros dos días le dijeron que no tratara de escapar, que era un secuestro y que si su adinerada familia cumplía con lo acordado iba a salir ilesa. Tres veces por día escuchaba la palabra: ¡Comé!

El hombre que la custodiaba por la mañana era brusco y descortés, al igual que el de la tarde. El que estaba durante la noche tenía una voz cálida y era muy amable como si estuviera forzado a esta situación. En la tercera noche el hombre le sacó el vendaje y ella pudo ver a un joven de no más de 20 años con unos enormes ojos azules, y tuvo la oportunidad de ver el lugar en el que la mantenían presa. Luego, le sacó la mordaza diciendo:

-Mi nombre es Jacobo, lamento todo esto pero debe ser así.

Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas y las manos temblando.

- ¿Por qué hacés esto? Si lo lamentás dejame ir.-dijo Penélope, muerta de miedo.

Él con cara de pánico le respondió:

_Si yo te dejara ir, me matarían. Se que no tenés la culpa, pero no te preocupes en cuanto mis hermanos consigan el dinero te van a liberar. Al pronunciar las últimas palabras su voz se quebró.

Penélope se quedó callada. Minutos después Jacobo le entregó un plato con comida y ella lo aceptó, moría de hambre.

Transcurrieron siete días y Penélope y Jacobo se hicieron muy amigos, cada vez que a él le tocaba su guardia, le sacaba el vendaje y le quitaba la mordaza. Jacobo, ahora que había entrado en confianza, entre llantos le contó a Penélope que cuando ellos eran muy chicos su padre había sido asesinado, y se tuvieron que criar solos. Vivían en las calles, muertos de hambre, por eso era que sus hermanos se dedicaban a la delincuencia, guardaban mucho rencor por dentro. No eran como él, que había logrado superar el pasado.

- ¿Por que estás aquí entonces? -preguntó Penélope muy emocionada por el relato del joven.

Jacobo le respondió:

-Mis hermanos me creerían un traidor si no estuviera aquí. Según ellos un traidor merece la muerte…Se que pensás que soy un cobarde-dijo con los ojos llorosos.

Penélope comprendía a Jacobo, pero necesitaba a su familia y tenía mucho miedo de estar allí debido al maltrato de los otros hombres; estaba harta de ese lugar frío, polvoriento y oscuro (solo tenía dos pequeñas ventanas). Con esperanza, le dijo a Jacobo:

-Se que no sos un cobarde, y es el momento de demostrarlo, ¡por favor, dejame ir!

Para su sorpresa, la desató, y le dijo:

- Sos libre.

Ella salió corriendo, cuando llegó a la puerta, de madera muy antigua y despintada, miró hacia atrás y le gritó:

- ¡Gracias, sos muy valiente!

Buscó un taxi apresuradamente y se fue a la casa de sus padres, donde recibió el cariño que le hacía falta. Cuando la madre la vio, fue a su encuentro con una sonrisa de oreja a oreja, y la abrazó tan fuerte que no podía respirar, cosa que no le importó a Penélope, ya que se sentía a salvo. Luego, el padre la tomó de la mano y dijo:

_ ¡Gracias a Dios que estás a salvo! (las manos y los labios le temblaban al decir estas palabras).

Después de horas de mimos y besos, ya había oscurecido. Penélope tomó un baño para limpiar su cabellera llena de rulos rubios, que estaba llena de polvo, y luego se fue a dormir. Soñó con él, con ese joven y sus ojos azules.

A la mañana siguiente, cuando se despertó, su padre le hizo un rico desayuno y se lo devoró, le encantaba comer y no había comido rico desde hacía un largo tiempo. Luego de desayunar tomó el diario y en primera plana había una foto de Jacobo, inconfundible con ese pelo azabache. Debajo de esta decía que habían encontrado su cuerpo a las cinco de la madrugada en el Río de la Plata. Lo habían matado. Al leer estas palabras, ella sintió una puntada en el corazón.

Muy apenada por lo que acababa de leer empezó a escribir en un intento de desahogarse. Sentía que lo habían matado por su culpa.

Pasó días escribiendo, contando lo sucedido desde el día que la secuestraron hasta el día que llegó a la casa de sus padres sana y salva gracias al chico. También, mencionaba a Flopy, ese animal había sido una gran perdida para ella.

No se dio cuenta pero había escrito un libro y lo tituló: “Un gran héroe”, por la memoria de Jacobo. Este fue un éxito y ella se convirtió en una gran escritora. Siempre le iba a estar eternamente agradecida por haberle salvado la vida.

Josefina Echenique, 1ero. 2da.

lunes, 15 de junio de 2009

El libro encantado- Mercedes Elizalde



En un viejo pueblo del cual no recuerdo el nombre, vivía un escritor llamado Gonzalo Gonzáles. Estaba escribiendo un libro llamado “En un millón de lugares”.
Un día como cualquier otro, Gonzalo estaba terminando de escribir su obra cuando de repente, se empezó a abrir un agujero en el libro que lo atraía y, se lo tragó.

Habían pasado doce años de aquel episodio de Gonzalo Gonzáles y ahora se presentaba nuevamente.
En el orfanato de esta ciudad, vivía Mario, un chico de doce años que era discriminado por todos por gordo y enano. Ahí le habían dado la tarea de buscar información sobre su pueblo. Esa misma tarde fue a la biblioteca más antigua del lugar a buscar lo que necesitaba. Le llamó la atención un libro que brillaba y, atraído, fue a buscarlo.
Miró el titulo, era “En un millón de lugares”. Lo abrió y al momento, se empezó a abrir un agujero, que acabó tragándoselo.
Cuando estaba cayendo por el agujero, se dio cuenta que su forma física estaba cambiando. Se estaba poniendo más delgado y más alto. Cuando aterrizó, miró alrededor. Era un lugar que no conocía, empezó a caminar y encontró a un topo. Pero no era un topo cualquiera, éste tenia alas y podía ver, a diferencia de los demás topos, que son ciegos. -¿Qué haces acá? Preguntó el topo. Mario le contó su historia, mientras el animal parecía perdido en sus pensamientos. -Bueno… te ayudaré, dijo el topo. ¿Sabes que te puedes convertir en lo que tú quieras? Sólo piensa en lo que quieras ser. Mario pensó con todas sus fuerzas convertirse en topo. Y comenzó a marearse y a sentir la transformación. -Y habiéndote convertido, puedes pedir tres deseos. -Quiero encontrar a mi padre, pidió Mario. Pasaron unos minutos sin que ocurriera nada, entonces el chico convertido en topo, creyó que los deseos eran mentira. -¿y tú que pediste? Preguntó. -Pedí recuperar a mi hijo, dijo el topo -¿Tú tenías un hijo? -Sí, dijo el animal y empezó a contar: Hace unos doce años, yo era un famoso escritor llamado Gonzalo Gonzáles… -¡Mi apellido es Gonzáles!, ¡y tengo doce años!, dijo Mario.
- Puede ser una coincidencia, deja que termine, afirmó el topo. …Que estaba terminando de escribir este libro, cuando se empezó a abrir un agujero, que me tragó. Y supongo que eso es lo que te pasó a ti también.
-¿Puedes enseñarme el camino para salir?, preguntó Mario
-Sí, pero es muy difícil escapar de aquí. Hay siete salidas, dos llevan a una muerte segura, otras dos llevan a la perdición, dos llevan a un pozo sin fondo y la otra a la salida. Mejor no arriesgarse.
-¿Cómo sabes eso? Preguntó Mario convertido en topo.
-Porque yo soy el autor de este libro, respondió Gonzalo. Yo conozco a un duende muy sabio que podrá ayudarnos con estos problemas. Vamos a verlo. Caminaron un rato para el lado del arroyo que había allí. Entonces empezó a aparecer una casa muy poco cuidada y casi destruida. Afuera había un duende muy mal vestido.
-¡Hola, Quique! Saludo Gonzalo.

-¡Hola, Gonzalo! Saludó Quique,
¿Qué haces aquí?

-Tengo que hacerte una pregunta: Queremos saber si este topo y yo somos parientes.

-Mmm... Tendrás que preguntarle al dragón azul de la colina.

-Muchas gracias Quique, agradeció Gonzalo y se alejaron.

Gonzalo llevó volando a Mario, quien después de unos días, vio la colina donde vivía el dragón. Cuanto más se acercaban, más sentían un olor rancio.
Cuando llegaron, vieron a un enorme dragón azul. -Buenas noches -dijo con una voz ronca. Buenas noches- dijo Gonzalo. Necesitamos saber si nosotros –miró a Mario- somos parientes. -Muy bien- dijo el dragón. En unas horas, el dragón dijo: -Son padre e hijo. Tan contentos estaban Gonzalo y Mario, que celebraron una fiesta e invitaron a todos los personajes del libro y vivieron felices siendo topos como estaban. Y librín, librón, este cuento no se terminó.

FIN
Mercedes Elizalde, 1º B

lunes, 8 de junio de 2009

La espada encantada, (producción grupal 1ºA)



Había una vez una princesa, llamada Isabel, que vivía en un castillo muy lejano.
Una noche, salió en busca de flores, en el bosque mágico. Ese bosque era tenebroso, sus plantas se movían. Allí vivían hadas, ogros, dragones y muchas criaturas sobrenaturales. De repente, vino una enorme tormenta, ella no encontraba refugio, alimento, ni el camino de regreso. Luego de tanto buscar y buscar, encontró una enorme cabaña, allí vivía un enorme ogro pero ella no lo sabía, lo llamaban Jack, el rey del bosque mágico. Isabel asustada por la tormenta, entró a la cabaña. Los padres, preocupados por su hija llamaron al mejor príncipe del reino, para que fuera a rescatarla. El príncipe Arturo, muy valiente decidió ir al bosque mágico, se encontró con criaturas sobrenaturales. ¿Qué criaturas? Hadas, dragones, ogros, hombres lobos, etc. Recorrió un largo camino, de repente apareció un enorme dragón, Arturo no lo pudo vencer y trató de huir. Se escondió tras una enorme roca, y un hada llamada Emily, salió sorpresivamente de una planta. El hada dijo: - ¿Qué te sucede? Arturo respondió: - No puedo vencer al dragón, que cuida la cabaña de Jack, el rey del bosque. Emily contestó: - ¿Para qué quieres entrar a la cabaña del ogro? - Para rescatar a la princesa del reino; ¿Me puedes ayudar? El hada Emily lo ayudó, y lo llevó a una cueva, “la cueva de la espada encantada”. Arturo, cuando vio la espada, se asombró, era brillante y muy pequeña. El príncipe, confiado fue a pelear contra el dragón. Fue una dura pelea, pero con la ayuda de la espada encantada logró vencerlo. Entró a la cabaña, pero el ogro intervino en el rescate, la princesa asustada se escondió bajo la cama de Jack. Arturo peleó contra el ogro y cayó herido, no podía pelear más, y soltó su espada. Esta cayó debajo de la cama, la valiente princesa, tomó el sable y asesinó al ogro, apuñalándolo por la espalda. La princesa logró conseguir ayuda, el príncipe se recuperó y le pidió matrimonio a Isabel, ella aceptó y se casaron. Tuvieron hijitos y vivieron en un castillo.

Alejo Alassia
Sofia Juliàn Florencia Gaviña Barbara Guarino Josefina Quintana Gabriel Galaverna Patiño 1º A.

domingo, 31 de mayo de 2009

El niño que se hizo mago - Nicolás Vicentin




Había una vez un niño malo, mentiroso y poco conocido. Vivía solo en una villa y su casa era de chapa. Su madre falleció a los siete años de su vida y su padre los abandonó a los cuatro meses.
Iba a una escuela de campo a siete cuadras de su casa. En ella se bañaba y comía. En la escuela vivía mintiendo y pegando. El niño se llamaba Mario. Un día cuando llegó a su casa, vio que la poca gente de la villa estaba en ronda. Apurado corrió para ver que pasaba. _ huauhhuhhhh, un mago. Que forma fácil de ganar dinero_ dice asombrado Mario. Cuando el mago lo vio con toda ropa rota le dio lástima. _ Se cierra el espectáculo_ dice el hombre. Toda la gente decepcionada volvió a su casa. El mago lo llamo a Mario. Enseguida, por envidia el niño le arrojó una piedra, el hombre levantó un espejo mágico haciendo que rebote la piedra en el elemento y le pegue a Mario. _ Esta es la primera y última vez que alguien me toca!_ Grita Mario. _ Antes de lastimar a alguien golpéate tú _ respondió el mago. El mago lo invitó a comer a su casa. Fueron hablando en el camino. _Yo vivo al lado de tu casa_ dice el hombre. _Apúrate y no hables, que tengo hambre_ responde. Cuando llegaron el hombre le enseñó los trucos de magia y la poca información que tenía acerca del espejo mágico. Charlaron acerca de lo trabajos. _ Porque no te quedas a vivir conmigo, ya que sabes lo mismo que yo_ dice el mago. Sin dudar Mario se quedó con él. Luego de la cena el mago le mostró el espejo que tenía y le dijo que eso te concedía un solo deseo, siempre y cuando se respetaran las leyes que traía el elemento. _ Desea lo que quieras_ dice el mago _ ¡Deseo ser millonario!_ Grita el niño. El deseo se le había concedido, del espejo salieron millones de billetes; una de las leyes era que podías deshacer el hechizo. En cambio el mago deseó que el niño sea bueno y tenga un corazón, y que no siguiera pegando ni mintiendo. Siete años después seguían trabajando y viviendo juntos felices. Un día, los dos durmiendo, a la siete de la mañana, un grupo de ladrones, de otra villa, rompió la ventana de la casa de estos dos hombres, entraron los siete ladrones y el más rudo gritó: _ ¡Dame todo!_ _Tranquilo, tranquilo; si tú no agarras nada ni tocas te enfrentaras conmigo, en la plaza abandonada, va, si te animas_ respondió Mario. _ El lunes que viene, sin falta, a la siete_ mencionó enojado el ladrón. El rudo, marchándose, se dio vuelta y le arrojo una piedra, Mario rápidamente, levantó el espejo e hizo que la piedra rebotara en él dándole un golpe con la misma fuerza, en la cabeza del ladrón. _ Antes de lastimar a otros piensa lo que puedes causar_ enseñó Mario. El ladrón, se dio vuelta y se fue con los compañeros a su villa. Seis días después, veinticuatro horas antes de la batalla, Mario ya estaba listo, relajado y había practicado magia, estaba seguro que iba a resolver su problema, pensando y dialogando. Mientras tanto el ladrón pensaba que la mejor manera de resolverlos era pegando. Era musculoso. Cuando se cumplió los siete días Mario fue a la plaza, cuando llegó le asombró que el malo no lo estuviera esperando, pero no fue así. El ladrón estaba escondido arriba de un árbol, cuando Mario pasó debajo de él, el hombre se tiró aterrizando arriba de él, le dio varios golpes en su cara, agarró un palo que encontró tirado y cuando iba a dar el último golpe, una hamaca se levanta dándole un golpe en la nuca, dejándolo inconsciente. Mario se acercó al ladrón. Asustado e inconsciente se para, Mario le dice: _ Espero que esta situación no se repita y que aprendas, piensa lo que haces_ Mario recordó que él antes de conocer al mago era igual, emocionado e ilusionado deseaba que este ladrón cambiara de actitud. Los compañeros del malo, lo toman y lo llevan a su casa. Al día siguiente Mario y su amigo que era como su padre para él, se abrazaron, festejaron y se emocionaron. Todos felices, habiendo cambiado actitudes violentas y agresivas, este cuento se ha terminado. FIN.

Nicolás Vicentin, 1º C

El despertar de Sofía - Carolina Formica Muntaner


Sofía tenía 11 años y Matías 10, prácticamente se habían criado juntos. Sus vidas habían transcurrido en esa cuadra tan acogedora, en la que eran los únicos niños, esa cuadra a la que sentían como su casa.
En aquella cuadra habían encontrado y descubierto de todo, desde conejos hasta los seres más extraños que alguien podría imaginarse. Allí habían conocido a Osvaldo. A este peculiar ser humano, al que sólo ellos podían ver, los grandes lo llamaban imaginario, ¡pero Osvaldo era de verdad! Aclama todavía hoy Sofía.
Osvaldo, o Longui como Sofía y Matías lo llamaban, era un hombrecito guapo, de manos grandes que siempre vestía con una remera rayada negra y verde, pantalones oscuros y un saco haciendo juego. Compartía las tardes enteras con los niños y hasta se quedaba a dormir en la casa de alguno de ellos en ocasiones. Los tres súper-amigos recorrían la cuadra de punta a punta, encontrando un mundo diferente en cada metro que traspasaban. Pero había un tramo en el que cruzaban de vereda, era ese terreno baldío al que nunca habían entrado por la sensación de tenebrosidad que la reja que lo cercaba les producía.
Sofía, quien a pesar de ser mujer, era la más valiente y curiosa de los tres, siempre había querido entrar. Así fue como un día, cuando Matías y Longui ya se habían despedido, ella entró. Invadida por el miedo se frenó en la mitad pero la curiosidad pudo más y continuó, estaba muy oscuro y Sofía caminaba por instinto, con sus sentidos más despiertos que nunca. De pronto se topó con algo inmenso, pero por la densa oscuridad no podía saber que era, por lo que lo empezó a palpar y pudo deducir que se trataba de una inmensa caja, la inspeccionó y cuando por fin logró abrirla, el mundo ya no era el mismo… ¡SOFÍA!, se escuchó, su mamá la llamaba a comer.
La niña no pudo dormir pensando en lo que había descubierto, ¿se lo debía contar a los chicos? Al día siguiente se levanto más temprano que nunca, sintiéndose diferente, después de comer llamó a Matías para jugar como lo hacía todos los días, al cabo de un rato ya no le divertía explorar, sentía que algo faltaba ¿o alguien?. Matías por momento hablaba sólo y ella no entendía lo que decía, se sentía extraña, mal, por lo que decidió ir a su casa.
Desde ese día no jugó más con su querido amigo, ya no lo veía como antes, Matías era ahora demasiado infantil.


Carolina Formica Muntaner, 2do I

La estatua del Castillo de Blackwood - Facundo Irasola



Erase una vez y mentira no es, un soldado medieval llamado James Blackwood que vivió en un castillo lejano. Era muy malvado porque con sus hombres mataba a los sedientos, incendiaba las aldeas de los pobres y torturaba a sus esclavos. Pero un día un mago llamado Gandalf lo convirtió en una estatua, que tenía una escritura que decía: El que me derrote se quedara con el trono de mi castillo. Y sus tropas habían sido esclavas de la Parca. Y el conjuro era tan poderoso que hasta el mago se convirtió en estatua. Y desde ese día quedo esa leyenda.
Al pasar 100 años, un príncipe llamado Caspian lo quería enfrentar para ir al trono. Así que el príncipe marcho con 300 hombres al castillo lejano. Se habían enfrentado a muchas bestias sobrenaturales por lo que el príncipe fue el único que había llegado al castillo a salvo. Al llegar, las enormes puertas antiguas se abrieron automáticamente. Al entrar, el príncipe, desenvaino su espada y comenzó a buscarlo. Cuando se acerco a la puerta de la habitación en la que estaba Blackwood, estaba la estatua de el mago Gandalf tal como la leyenda decía. Cuando entro estaba ahí la estatua, se coloco enfrente de el, y comenzó a vivir. La estatua decía solo unas palabras: “Maldito mago”. En la batalla el príncipe tropieza contra una roca y la estatua había logrado matarlo. Pero de repente, el mago ataco por atrás a la estatua derrotándola. Así, el mago había quedado en el trono y había reciclado todo el castillo con última tecnología y limpio el camino del castillo de las bestias sobrenaturales enviándolas al centro de la tierra. Y al príncipe lo había revivido el mago y se caso con una bella princesa de mucho dinero que vivía en una mansión en un country privado. Cuento contado ya se ha acabado y por la chimenea se va al tejado, aquí se acaba este cuento como me lo contaron te lo cuento, y se acabo este cuento con sal y pimiento.


Facundo Irasola, 1º C

El príncipe y el fantasma de la bicicleta - Martin Rojas



Había una vez en un castillo lejano, un fantasma de una bicicleta que era la bicicleta del príncipe de un reino; Era una bicicleta de oro, que se manejaba sola y nunca te podías caer de ella.
Un día en ese castillo el príncipe se cayó de la bicicleta y se enojo mucho y quería pelear con la bicicleta. Se pelearon tres días, y dos noches. Y al final se pusieron de acuerdo en que serian amigos por siempre y tener mucho cuidado para no caerse de la bicicleta. El príncipe compró una bici rosa para que la bicicleta no se sienta sola y entonces fueron amigos por toda la eternidad y la vida inmortal por siglos y siglos.
.FIN.

Martin Rojas, 1º C

El Mundo Mágico - José Luis Iommi



Había una vez una casa alejada de toda civilización, en la cuál se encontraba un libro que hablaba de seres mágicos como hadas y duendes.
Un día una familia compuesta por la mamá y tres hijos, dos mellizos y la hermana mayor se mudaron a ese lugar, desconociendo toda la magia que allí se encontraba.
Una mañana, uno de los mellizos, aburrido de tanta soledad, descubrió una habitación secreta, en la parte superior de la casa. Al entrar le llamó la atención un baúl, intrigado lo abrió y encontró un libro, con una advertencia: “Si este libro te atreves a leer, pues tu destino terrible puede ser”. Sin tenerla en cuenta, lo abrió y comenzó a oír ruidos extraños, vio que algo pasaba rápidamente frente a sus ojos. Asustado corrió a su habitación y escondiéndose en el ropero, comenzó a leerlo.
En él explicaba que dentro de nuestro mundo existe otro, más allá de las nubes en donde habitan criaturas mágicas. También cuenta de la existencia de un malévolo Ogro, cuyas intenciones son adueñarse del libro para descubrir la forma de apoderarse de este mundo misterioso.
Siguiendo las pistas del libro, este pequeño aventurero junto a sus hermanos, partieron a un viaje para comprobar si era verdad o solo un cuento. Al llegar, quedaron asombrados de lo maravilloso y hermoso que era el lugar. Todo era tal cual contaba el libro, hadas, duendes y elfos. Tan maravillados estaban, que no se dieron cuenta que los venía siguiendo el malvado Ogro, el cual, en un descuido de los pequeños, le arrebató el libro e intentó huir.
Al verlo, las hadas realizaron un hechizo que convirtió al ogro en una estatua de piedra.
Para que no se repitiera las hadas decidieron cuidar el libro, permitiéndoles a los pequeños, visitarlas cuantas veces quieran, y colorín colorado, esa historia ha terminado.

José Luis Iommi, 1º C

domingo, 24 de mayo de 2009

Me atrevo a decir - Irina Gallardo

Llovía, el día era aburrido y apenas unos pocos pájaros pasaban frente a mi ventana. Mirando por el balcón, hacía la avenida, me acordé de algo que había tenido ganas de hacer alguna vez. Dejar un objeto en el medio de la avenida e imaginar que podría encontrar a la dueña, obviamente tenía que ser un objeto de mujer, ¿pero qué sería ese objeto? Hurgué entre las cosas que había dejado la dueña anterior del departamento para ver si encontraba ese objeto que me entretendría por un rato. Cuando me estaba cansando de buscar, tomé la última caja y ahí, en el fondo, debajo de todas las cosas, encontré una foto en la cual había una casa con una familia a lo lejos y esa casa me era conocida, no recordaba muy bien cómo la conocía y cómo me acordaba de ella, pero había algo que resonaba en mi memoria.

Tomé la foto con cuidado, por si se rompía, guardé la caja y coloqué la foto arriba de la mesa.

Era miércoles, estaba terminando un día agotador de trabajo, pasé por un restaurante de comida rápida y caminé hacía mi casa, no podía caminar tranquilo ya que la multitud me obligaba a llevar un ritmo acelerado, pero al fin y al cabo me acostumbré a esta forma de vida, al caos. Cuando digo “me acostumbré” es porque me crié en un campo, donde los únicos ruidos que se escuchaban eran el canto de los pájaros y las ramas del sauce llorón que golpeaban suavemente contra el techo, y donde las únicas apuradas eran las gallinas a la hora de comer el maíz. En mi familia éramos mis padres, mi hermana menor y yo. El 1 de Enero de 1995 sufrimos un accidente, del cual sobrevivimos mi hermana y yo, mis padres fallecieron al instante. Aunque mi hermana se encuentre en estado vegetativo, sé que cuando voy a visitarla me escucha. En cuanto a mí sufrí un par de lesiones no muy graves y pude recuperarme después de 24 meses. Ya han pasado 10 años de ese triste acontecimiento y aún busco a alguien que pueda reemplazar esta angustia por amor. Es verdad que he tenido varias aventuras pero nadie, hasta ahora, pudo hacerme sentir feliz de nuevo, la única que pudo fue Almendra, todavía la recuerdo como si fuera ayer. Almendra fue y seguirá siendo la mujer de mi vida, con la que compartí toda mi niñez y adolescencia, hasta que sus padres decidieron mudarse a un lugar no muy cerca del campo, ya ni recuerdo el nombre de la ciudad. Al principio nos mandábamos cartas pero pasó el tiempo y supongo que ella conoció a alguien, porque dejó de responderme. No fuimos novios ni nada, solamente fuimos muy buenos amigos, pero estaba enamorado de ella desde que tengo noción de mis sentidos, nunca me animé a confesárselo por miedo de que me dejara de hablar.

Decidí irme al campo que heredé de mis padres, a pasar las vacaciones de verano, después de un año muy agotador quería recordar las sensaciones que me provocaba ese lugar. Agarré un bolso chico con poca ropa y partí hacia el campo.

Cuando llegué me encontré con Pedro, el peón que estuvo desde siempre cuidando de todos los trabajos que requería la estancia. Nos saludamos con un fuerte apretón de manos y entramos a la casa para ponernos un poco al día. No lo veía desde que mis padres fallecieron, ya que me había mudado con mi abuela y cuando terminé el colegio me fui a Capital. Luego de un rato de charla me animé a preguntarle sobre Almendra y su familia, sobre si habían vuelto o si la estancia de ellos seguía sin habitar. Por suerte me respondió con lo que quería escuchar, la estancia seguía abandonada.

Al día siguiente, ensillé a uno de los caballos y me dirigí al campo de los Menéndez. Entré sigilosamente en la casa, fui hasta al cuarto de Almendra y me encontré con ella, no lo podía creer, seguía hermosa como siempre, castaña, ojos verdes, esa sonrisa deslumbrante que contagiaba la alegría.

-¡Hola! ¿Cómo estás? – me dijo entusiasmada.

-¿Almendra?

-Si si, soy yo. ¿Tan diferente estoy que no me reconoces?

-No, sí, no, no sé. ¿Cómo estás? ¿Qué es de tu vida?

-Estudio abogacía en Capital, mis viejos se separaron, papá se fue a vivir a Francia y mamá está viviendo con mi abuela porque está muy enferma. ¿Y vos? Contame, qué haces, donde vivís, no sé, algo.

-Yo, trabajo en una empresa, me recibí el año pasado de administrador de empresas, vivo solo en un departamento.

-¿Solo?, ¿Cómo que solo?, ¿Y tu hermana?

-Si, vení. Sentémosno. Resulta que en Enero de 1995 estábamos viajando hacia Pinamar y tuvimos un accidente, al auto le fallaron los frenos y en una curva no pudimos parar. Mis viejos fallecieron al instante, mi hermana está en estado vegetativo y yo sufrí un par de lesiones pero gracias a la rehabilitación me recuperé.

-Hay, no lo puedo creer. No sabes cuando lo lamento, en serio.- me dijo esto dándome un abrazo, de esos que me daba cuando nos encontrábamos todos los días.

-¿Cuánto tiempo vas a estar acá?- le pregunté muy intrigado.

-Me voy mañana a la mañana, vine a buscar un par de cosas que quedaron, porque mi papá quiere vender la estancia. ¿Vos, hasta cuándo te quedas?

-Tengo pensado quedarme dos meses, para relajarme un poco y retomar el caos de la rutina diaria. Me gustaría que un día que estemos los dos allá, nos juntemos a conversar un rato, ponernos al día, eso sí, sino tenés ni ningún compromiso.

-No no, terminé con mi ex novio hace 6 meses. Me encantó la idea, sería buenísimo. Te dejo mi número y cuando quieras, me llamas.

Me dio su número en un papel rosa y volví a mi estancia. No lo podía creer, volver a verla, volver a sentir todo lo que sentía por ella, era increíble.

Pasaron los días, las semanas, hasta los dos meses y no pude dejar de pensar en ella, estaba ansioso por volver a verla. Terminé de juntar todas mis cosas, me despedí de Pedro y partí a Capital.

Hacia una semana que había llegado de la estancia, pensé que era momento para llamarla e invitarla a algún café o porque no a mi departamento. La llamé y aceptó sin dudarlo, llegaría a mi departamento en cualquier momento. A la hora, sonó el timbre y era ella.

-Hola, ¿cómo estás?, pasa.- le dije sin dejar de mirarla a los ojos.

-Hola, muy bien, ¿vos?, permiso. No puedo creer que vivas acá.- dijo sin que le pudiera contestar.

-Si si, hace 3 años que vivo acá, ¿por qué? ¿Lo conoces al departamento?

-Sí, acá vivió mi mamá cuando se separó de mi papá.

-Ah, entonces, vos, las cajas, la foto, la estancia de tu tío. ¡Ya sé! -Almendra me miraba asombrada, desconcertada, sin entender lo que estaba diciendo.- Te explico, hace unos meses, encontré en una caja esta foto- la busqué entre los papeles que había arriba de la mesa, la tomé y se la mostré- en la que hay una familia y una casa, pero no me pude acordar porqué esa casa me era conocida, ahora que me decís que tu mamá vivió acá, me acuerdo de esa casa, es la estancia de tu tío Alberto.

-Sí sí, no puedo creer que esté pasando esto.

Hablamos horas y horas, días, semanas, meses, y hasta años enteros.

Hoy, después de 5 años de haberla encontrado, sentado acá, en mi casa, me atrevo a decir que volví a ser feliz y esta vez es para siempre. Me atrevo a decir que somos para siempre Hipólito y Almendra.

La tiara mágica - Valentina Bernadó



Érase una vez en un castillo, muy pero muy lejano, dos hermanas muy lindas y buenas, pero la mas bella y buena, era la princesa candelaria. Ella era monocha de ojos verdes, era solidaria con los más necesitados. En cambia Elizabet era muy distinta a ela, no era tan linda ni tan solidaria.

Transcurrieron unos anos, candelaria cumplió quince y Elizabet 17. Se llevaban muy bien, hasta que un día apareció en sus vidas un príncipe. Las dos se enamoraron s de él al instante, y por eso Elizabet concurrió a una bruja que le dio una tiara mágica. Se la regalo a candelaria, pero antes de eso le ordeno a la tiara que haga q candelaria, desamore del príncipe marcos para que ella se pudiese convertir en reina y casarse en el príncipe. Y entonces se la entrego a candelaria y esta se desamoro al instante. Pero candelaria conoció a una chico del pueblo pobre, que era muy humilde y ella rápidamente se enamoro de el y el de ella y se casaron y vivieron felices por siempre-

Valenatina Bernado, 1°C

La hierba, la manzana y la felicidad - Micaela Noda


Era se un vez en un pueblo muy pobre… un nene llamado martín de 14 años. Martín era bueno, humilde, trabajador, quería estudia pero no podía porque era pobre, su madre tenia una enfermedad que era incurable, solo se podía curar con una hojita de una hierba muy fea y también con una mitad de una manzana. Iba caminando por un bosque en busca de lo que necesitaba. De pronto se encontró con un cuidador del bosque que le dijo que la planta y la manzana que él quería estaba en una casa que estaba habitada por un hombre malo. Cuando llegó, lo esperaba el malvado, q quien tuvo que encerrar en una habitación y al lado estaban la plantita y las manzanas. Tomó unas hojitas y unas cuentas manzanas. Él regresa a su casa le hace el té a la mamá y se cura. Un hombre toca la puerta y él atiende. El hombre le dijo: ¡hijo Mio! * yo no soy tu hijo mi padre murió hace muchos años- dijo el niño * aparece la madre y le dice: * - si hijo fue una mentira que te dije, pero él es tu padre- Él aceptó, fueron a vivir a la ciudad y descubrieron que el padre era rico. Entonces él pudo empezar sus estudios y se recibió. Su madre se curó y vivieron felices por siempre los tres. Micaela Noda, 1°C

El sombrero insacable - Juan Martin Pastore


Había una vez un señor que empleado de una estancia que era trabajador, de estatura mediana, delgado, humilde pero muy mentiroso, se llamaba Carlos. Un día de mucha lluvia y viento fue a la habitación del patrón a buscarle una campera, cuando de repente se empezaron a abrir las puertas, quedando luego cerradas por completo. Se corto la luz, y un sombrero empezó a volar persiguiéndolo por el cuarto hasta que se colocó sobre su cabeza y le dijo: “lo que tu digas se hará realidad”. Cuando paro de llover, el patrón fue a buscar a Carlitos, al llegar vio que estaban las puertas cerradas y pensó que le había robado y se había ido, pero eso no era cierto. En eso escuchó gritos en la habitación. El patrón rompió la puerta de una patada y encontró a Carlitos que ya no respiraba más, se había asfixiado. Nadi nunca supo lo que en verdad paso. Vinieron otros empleados a trabajar en la estancia Y al sombrero que tenia Carlitos en la cabeza, el patrón lo prendió fuego, haciendo que se fueran todos los espíritus malos de la estancia. Juan Martín Pastore 1°C

La bicicleta hechizada - Sofía Sánchez


Había una vez un chico que todos los días iba a una plaza abandonada porque en las otras plazas o se permitía ir a andar en bici, su nombre era Tomi, era flaco, alto, rubio, ojos celestes, y muy gentil… A la mañana siguiente se encontró con un placero que siempre estaba ahí. Tomi se hizo amigo (del placero) se llamaba Imanol era bajo, flaco, ojos marrones, y no muy gentil…. Un día lluvioso Tomi no pudo salir a andar en bici porque llovía. En la casa se aburrió. Le pregunto a la mama que podía hacer y ella le dijo: jugar al ta-te-ti ¿??? Y no quiso porque es muy aburrido… la lluvia no paraba y Tomas se aburría cada vez mas ¡! Como la mama no lo dejaba salir (porque había tormenta) Tomi se fue a su habitación y se puso a jugar a la play… Cuando la tormenta paso Tomas agarro su bicicleta y se fue a la plaza abandonada… Termino de andar en bici y se fue para su casa. Imanol (el placero) se había quedado hasta tarde y vio algo que pasaba y se dijo a si mismo: ¡¡¡ esa es la bici de Tomi ¡!! Se fue a la casa del chico y le dijo lo que vio ¡! El placero se fue a la casa y siguió el rumor de la bicicleta… Pasaron días y meses y nadie sabia lo que paso…. El placero falleció y siguieron con el tema y nunca supieron nada…. Un día se juntaron todos en una plaza y Tomi se subió a un escenario y estuvo hablando pero el no había hecho nada…. Y empezaron a hablar y todos dijeron: ¡! una bicicleta hechizada ¡! Pasaron años y Tomas ya se había casado, tuvo 1 hijo. Nunca más anduvieron en la bici por miedo de que quedaran hechizados…. Todos vivieron felices y comieron perdices pero a mi no me dieron porque yo no quise.

Sofía Sanchez, 1°C

Princesa flogger -Juana Traverso


Había una vez unos chicos que invitaron a una princesa a ir a boliche embrujado, la princesa fue. Era la primera vez que iba a ir al boliche. Cuando llegaron al boliche embrujado, había una caja misteriosa, y a la caja misteriosa tenia que abrirla la mas fea del boliche embrujado. Como la princesa era muy fea la abrió ella. Cuando la abrió salio un hada con un chupin de todos colores, en las manos. Se lo puso la princesa, y la princesa se convirtió en la flogger Mass hermosa de todo el mundo. Un dìa jugo un duelo electro a otra flogger, pero la princesa perdió La ganadora se ganò ser novia de un emo.Y la perdedora ser novia de Marco Emiliano Colom. La princesa cumpiò 20 años y se caso con Marco y vivieron floggers Forever.

Juana Traverso, 1°C

El libro mágico y Matías - Guadalupe Faundes


Matías era un niño, mas bien un estudiante que era malo, que siempre trataba mal a todos en la escuela.
Un DIA, la maestra dijo que había q ir a la biblioteca a buscar información. Entonces, los chicos lo hicieron en grupos, pero como a Matías no tenia amigos fue solo.
Matías cuando llego a la biblioteca a buscar información, fue directo a la con los libros nuevos, ( porque no le gustaba agarrar libros de la antigua biblioteca, por sus viejos libros). Como siempre Matías agarro los libros de la nueva biblioteca. Pero los nuevos libros no tenían la info que él necesitaba.
Como el libro viejo de la biblioteca antigua hablaba y era mágico le dijo que lo agarrara porque tenía la información que le faltaba.
Matías le dijo que como él iba a agarrar algo viejo, y él libro no le dio importancia a lo que decía.
Como el no se quería ir sin la info. Que le faltaba agarro el libro viejo y lo empezó a leer.
Mati aprendió que aunque las cosas sean viejas puede servir igual, y si uno es engreído, siempre se va a quedar solo y nunca iba a tener amigos. Desde ese día Matías, era amigo de todos porque cambió y fue bueno con todo el mundo.

Guadalupe Faundes, 1°C

Lancelot y la biblioteca misteriosa - Carla Avaro


En una semana es el cumpleaños de Lancelot ¿Qué podemos hacer se preguntaban todos. Ya se dijo Clarisa -podemos hacer un cumpleaños pop, con DJ. -no mejor una pijamaza entre todos. Dijo Margaret. - no me parece muy buena idea. Dijo Esteban -estoy escuchando un ruido desde hace un momento y ustedes no me dejan hablar. El ruido viene de aquel rincón. Dijo Francisco Bueno vamos todos juntos a ver que es. Buuuuuuuuuuuuu los asusto Lancelot. Te estábamos organizando una fiesta sorpresa. -pero ahora no lo es más. Dijo Simon. Pero ya que acá ¿Que querés para tu cumple? Porque todavía no nos pudimos decidirlo No se, haber…ya se una hermosa aventura entre todos ¿una aventura? si porque no. bueno entonces manos a la obra. Vamos a preparar las cosas, las gaseosas, la comida, etc. -podemos ir al campo de mi abuelo. Dijo Lancelot, seguro que me dejan. Llegando al campo, todos cargados, se encontraron con una enorme laguna. -¿como hacemos para pasar al otro lado? Porque yo si no en bote no paso .dijo clarisa con voz de asco. -Hey…chicos miren acá hay un enorme árbol, que lo podemos transformar en una canoa, con las herramientas que trajimos. Dijo Simon. Bueno vamos a construirlo La canoa no había quedado muy linda pero servia. Cuando llegaron al campo, lo primer que hicieron fue ir en busca de u lugar adecuado para dormir. Cuando empezaron a armar las carpas se dieron cuenta que se habían olvidado algo. -¿y, las estacas? yo no las traje ¿alguien las cargó? no Bueno vamos en busca de algo que las reemplace -bueno yo voy. Dijo Esteban ¿quien me acompaña? - yo te acompaño. Contestó clarisa En un momento Francesco vio un lugar abandonado, y, como curioso, fue a ver que había. Vio muchos libros y también un cartel grande que decía “biblioteca bonsh” Cuando encontraron las estacas que necesitaban, fueron corriendo a decirle a los demás lo del lugar abandonado. Ellos en el camino de la búsqueda de las estacas habían visto un lugar mucho mas lindo para acampar y así lo hicieron. Llegada la noche, cuando estaban cenando, Margaret, vio una luz roja que se movía, fueron rápido a ver que era, esa luz se dirigía al lugar abandonado, ello era una manzana. Al rato empezaron a escuchar voces ¿que es eso? se preguntaron. Lo único que se escuchaba era que hablaban. Y se dieron cuenta que las voces eran de la manzana. En un momento la manzana les dijo: -no me coman porque los hechizare, además, si me comen, no les voy a poder conceder deseos Lancelot de atrevido, le dio un mordiscon. Todos dijeron -¡nooooooooo! Por favor no le haga nada. A ustedes les he advertido, pero les daré una sola oportunidad, para esto tendrán que refaccionar esta biblioteca como estaba antes -esto será la misión para que no le pase nada a su amigo. Dijo la manzana. Todos empezaron a busca de los materiales necesarios para la refacción. Al rato cuando estaban trabajando, se les apareció devuelta la manzana y dijo: -esta biblioteca tendrá que estar tal cual estaba. Hay una única foto. Y ella se encuentra el esta misma biblioteca. Todos empezaron en busca de la foto. Cuando ya la tenían, empezaron de vuelta con su trabajo. En menos de lo acordado con la manzana pudieron deshacer el hechizo. Gracias a la ayuda del pueblo, con la colaboración de la biblioteca Lancelot termino pasando la mejor fiesta de cumpleaños de su vida.

Carla Avaro, 1°C

San Valentin de 1956, Camila Chico Castro


Algunas veces nos encontramos con dragones y diablos que son amigos, hadas y ángeles que son inseparables. El diablo Bruno y el dragón Pablo tomaban todos los días una pócima de sopa de ajo, ésta le fortalecía las malas y dañinas ideas. En cambio Clara el hada y Gabriel el ángel no dejaban de pensar que podían hacer para mejorar el mundo, comiendo galletitas de corazones con té de manzanillas. El 14 de febrero de 1956 en el pueblo de Aguijón había una gran fiesta de gala donde había que ir disfrazado. Bruno estaba disfrazado como el más dulce de los príncipes. Clara como la más elegante de las princesas. A las 12 de la noche los eligieron como pareja para cantar karaoke. Se miraron tiernamente y empezaron a cantar: Bruno: - Háblame Aunque no te escuche, háblame Mírame Aunque no me veas, mírame Porque yo te siento Desde el universo hasta el final Vivo eternamente en ti……….. Clara sintió algo raro en sus ojos, se quedó por minutos ciega. Pero siguió como si nada hubiera pasado. Clara: - Háblame No me ignores, sólo háblame No me creas lejos Siénteme Estoy muy cerca, sólo siénteme……….. Bruno le tocó su mano y ella sintió mucho calor, sentía que su bello vestido bordado de mostacillas se prendía fuego. Empezó a gritar y todos los que estaban en la fiesta se dividieron en dos bandos, los buenos la ayudaron a apagar el vestido y los malos se burlaban de ella. Clara lo miró fijamente y descubrió que era el diablo, entonces llamó al ángel Gabriel para que la protegiera. Gabriel empezó a tirar corazones de una gran canasta que tenía y el dragón y los malos lanzaban bolas de fuego. Todos se volvían locos y deliberaban qué sería mejor para cada uno de ellos y se dieron cuenta que el fuego los quemaba y les hacia doler, en cambio los corazones los hacían sentir felices. Bruno y Pablo se vieron rodeados de sus propias pelotas de fuego, ya que todos las rechazaban. Nadie sabe que pasó con ellos porque se evaporizaron de humillación. Clara y Gabriel cada vez tienen más colaboradores para mejorar el mundo.

Camila Chico Castro, 1°C

domingo, 17 de mayo de 2009

La granjera desesperada - Guadalupe Lima


Allá, muy lejos en la cima de una montaña se encontraba solitariamente una casa de chapa, en la habitaba una pobre granjera. Le habían cambiado en hijo apenas nació, los años pasaron y santiago creció. Hacia poco, había cumplido 7 años, la madre le había hecho un bizcochuelo de regalo. Bajaron de la montaña para llevarlo a la ciudad a una linda placita cerca de allí. Para llegar a la plaza, debían cruzar un monte. La madre y el hijo lo iban cruzando, cuando de pronto el niño la mira fijamente a los ojos y le pide si lo puede soltar para ir a correr un rato, ya que estaba aburrido. Marina tan entretenida con los árboles perdió de vista a santiago. Cuando miró hacia el costado y no lo vio, comenzó a correr por los árboles, un aire le corrio por la espalda e hipnotizándola. Marina se callo a un pozo muy profundo de agua. La granjera no resistió y murió. Desde ese entonces, se dice que en espíritu, sale todas las noches a correr por en bosque y se escucha su voz q repite. SANTIAGO, DONDE ESTAS???? Del niño se puede decir que este al leer un libro que había encontrado en el bosque, leyó una frase que contenía magia. Todos sospechaban que al leerla, el bosque se abrió e hizo que la granjera se cayera el pozo. Dentro de la historia que la gente comenta, se preguntan: ¿donde esta el niño ¿ cosa que todavía no se sabe…

Guadalupe Lima, 1º C

Martín y el pincel mágico - Lucía Dai Lin


Había una vez un chico llamado Martín, a el le gustaba pintar y dibujar, pero era pobre, y no tenia el dinero para comprar un pincel. Un día, salio de su casa a pasear, paso por la biblioteca, miro para a dentro, y había una artista, que tenia un pincel para dibujar, al la persona que estaba(es el jefe de la ciudad).
Martín miro muy atento, entro y le dijo al jefe y la artista: “¿por favor me dan un pincel?” quiero aprender a pintar.
El jefe y la artista escucharon y se pusieron a reírse, dijo: “el pobre también quiere aprender a pintar” ellos echaron a Martín.
Martín muy enojado dijo: “por que los pobres ni podemos aprender a pintar”.
Desde ese día, martín empezó a dibujar con mucha ganas. Subió ala cima de la montaña, con los palitos del árbol dibujaba, martín dibujaba todo lo que veía.
Hay personas que le preguntada a martín: “martín, vas a ir a dibujar para lo jefes”
Martín dijo: “ ¡no! voy a dibujar para lo pobres”
Paso día a día, el dibujo de Martín mucho mejor que antes, pero seguía sin tener un pincel. (El esperaba que un día pueda tener uno).
Una noche, se acostó. Derepende de la pieza salio una luz brillante, y apareció un viejito de barba larga y blanca. El viejito le regalo un pincel a el, pero el viejito le dijo: “yo te doy este pincel pero con una condición”
Martín: “bueno, que condición.
El viejito: “la condición es, que vas a dibujar para los pobres. si dibuja para los jefes no va a pode dibujar mas.
Martín: bue… (Martín no término de hablar, el viejito se desapareció)
Martín muy contento, encogida agarro el pincel y dibujo en la pared una gallina, pero la gallina ¡vivió! la gallina voló de la pared y salto hasta la ventana, y empezó a cantar. El viejito le había dado un pincel mágico.
Martín desde que tiene ese pincel mágico, todos los días les dibuja a los pobres.
Un día Martín estaba caminando, y vio un señor adulto con un niño, estaban con una carreta que arriba llevaba algo pesado, ellos estaba tirando con fuerzo, pero la carreta no se movía, porque la tierra estaba seco y había un poso. Martín sacó el pincel mágico y le dibujaron un toro. “Muuu……”El toro fue a llevar la carreta ala casa del señor del niño.
El jefe de la ciudad escucho que Martín tenia un pincel mágico, llevó a los soldados para capturarlos, el jefe quiere que Martín le dibuje oro y plata, (Martín estaba con envidia al jefe) se quedo parado, sin moverse, después grito: “yo no se dibujar” él jefe se enojo mocho, así le encerró a el en un lugar donde estaba todo los pobres.
Llego a la hora de dormir, él soldado que los estaba mirando durmió. Martín agarro se pincel y dibujo en la pared una puerta. La empujo, y se abrió y dijo: “amigos, vamos de acá” lo que estaban encerrado ahí se fueron con el.
El jefe escucho que martín se escapo, enseguida le dijo a sus soldados que valla a capturarlo .pero Martín ya había dibujado un grupo de caballos, así se fueron muy lejos.
Un día, el llego a un lugar donde el clima era calido, las plantas se murieron las personas tenia sed y el rió estaba muy lejos, les daban cansancio de llevar el balde y cargar el agua hasta sus casas. Después martín les dibujo “un rió” las personas de ese lugar estaba muy contentó, por no tenia que hacer ese largo camino. En ese tiempo llegaron los soldados para capturarlo y de vuelta se lo llevaron. El jefe sentada dijo a los soldados: ¡quítele el pincel!, después dijo: vallan rápido a llamar la artista.
La artista llego, el jefe le pidió a la artista que dibujé una planta de oro, la artista agarro el pincel mágico y lo dibujo, cuando termino la artista de dibujar, el jefe se acerco mucho, pero se choco contra la pared y dijo: “el dibujo es el dibujó”.
El jefe le dijo a Martín que le dibuje un dibujo.
Martín dijo: bueno yo te voy a dibujar uno.
El jefe muy contento le dijo que dibuje una montaña de oro, Martín no le hizo caso y dibujo un mar. El jefe nervioso dijo: ¿quién te dijo que dibujé un mar? ¡Dibujar una montaña de oro! Martín lo dibujo, el jefe muy contento dijo dibuja un barco, quiero ir para allá. Martín lo dibujo. el barco fue para el lado de la montaña. Después el jefe dijo: mas viento mas viento, va muy despacio el barco, Martín lo dibujo, el jefe vio que el viento era tan fuerte y tan fuerte que al final el barco se hundió.
Martín volvió a dibujar para los pobres.

Lucía Dai Lin, 1º C

martes, 12 de mayo de 2009

El joven de la ruina - Elías Borda

En una aldea, llamada Grimington, Había un joven llamado Sir Vant. Al que reclutaron como guerrero. El rey le ordenó matar al dragón de tres cabezas que habitaba en las profundidades del volcán de la zona. El guerrero emprendió camino y se encontró con el mago, quien le dijo: ¿A dónde vas? y el guerrero le respondió: a matar el dragón. -¿Así nomás?- le dijo el mago- debes ir por la ruina elemental, ella, te dará más fuerza y habilidades, y te ayudará con el dragón pero deberás pasar por el guardián de las ruinas, ten cuidado… El mago le dio pócimas y desapareció. El joven, llegó con el guardián gigante, lo atacó de sorpresa… …y el guardián sacó su gran espada, y empezó a girar como un trompo acercándose al guerrero quien se agachó para evadir la espada, pero el guardián le pegó una patada y eso debilitó al joven. Luego, él, se acordó de las pócimas, las tomó y le dio fuerza. Luego de matar al guardián, fue por las ruinas y se fue con el dragón el cual le dijo: ¡Hola! Venga, adelante. Confundido, el guerrero lo siguió. ¿Quieres té? ¿Café? –Dijo el dragón- Lo siento pero tengo que matarte. -Dijo el guerrero en voz alta- Todos dicen lo mismo, ¿pero sabes? Te voy a dar una cabeza de mi hermano se la llevas al rey para que piense que me mataste. El joven recibió su recompensa y fue a visitar todos los días al dragón. Así pasó y este cuento terminó.

Elías Borda, 1º C

La bicicleta mágica - Genaro Ringa

Había una vez una estancia de un español millonario llamado Fernando, que estaba muy alejada de la ciudad. Ésta era una de las más grandes del país. Allí vivía Fernando con su familia y un empleado pobre que se llamaba Miguel. Era muy humilde, trabajador, con una larga barba, de estatura baja y sin familia.

Un día cuando estaba saliendo de su miserable casa que apenas tenía una cama, vio apoyada en un árbol una bicicleta. Fue a buscarla, la agarró y la arregló porque estaba oxidada, desarmada y le faltaban varias partes. Ese fue el mejor día de su vida. A la semana siguiente el patrón lo mandó a hacer las compras al pueblo en su bicicleta. Cuando estaba en la mitad del camino un perro le mordió el pié y se cayó de la bici pero ella utilizó sus poderes y le dijo –“hacé el último esfuerzo de subirte que yo te llevaré”. Miguel lo hizo y llegó hasta el hospital.

El jefe estaba muy enfurecido porque su empleado no llegaba y lo despidió sin saber que tenía una herida.

La bicicleta se preocupó para buscarle otro trabajo y le consiguió uno mejor donde le dieron una casa y pudo tener su propia familia.

Genaro Ringa, 1º C

El libro victorioso - Emiliano Ramirez


Hace mucho tiempo en un campo había una casa abandonada donde vivía una granjera. Un día escucho una voz en el sótano y bajo a ver que había, se tropezó con un libro. Lo agarro y lo llevo a la mesa de la cocina, la granjera estaba en la huerta y escucho “léeme , léeme” muy asustada se acerco al libro, y se sorprendió al escuchar que el libro hablaba, decía ,léeme o morirás…,la granjera, que no salía de su asombro, le dijo: no me gusta leer y él le respondió, esto no terminara acá. La granjera se acostó a dormir y sintió que temblaba la cama, era el libro que con sus poderes mágicos la hacía mover. Ella no durmió en toda la noche; y escuchaba que el libro decía, soy mago es por eso que te hago mover la cama, puedo hablar y hasta te puedo matar si no haces caso a lo que te digo. Pasaron tres meses sin leer el libro y este se enfadó, le dio la última oportunidad a la granjera, sino leía la mataba y así ocurrió, apareció decapitada.

Emiliano Ramirez, 1º C

El libro embrujado - Esperanza Morono


Había una vez un castillo lejano q’ era habitado por un príncipe rico. Era alto, flaco, pelo negro, ojos marrones, y muy caballero. Se llamaba Dani. En la habitación vieja del castillo el príncipe para q’ llamo a unos albañiles para q’ le construyeran una biblioteca. El príncipe compro los libros más caros, grandes y lindos. La biblioteca quedo hermosa. Resulta q’ una vez se puso a leer al frente de la salamandra y el libro q’ leía empezó a hablar y a moverse. El joven asustado soltó el libro y escucho q’ el Libro le dijo: ¡¡¡NO ME TENGAS MIEDO!!! No soy malo, solo estoy acá para cumplir deseos el príncipe dijo: quisiera q’ desaparezca. El libro dijo: NO PUEDO ¡!!! Y le explico q’ había pasado Lo q’ paso fue q’ una bruja fue a la biblioteca y dejo el libro embrujado. Dani salio de la casa y se fue al patio (distraído) no vio q’ el libro lo seguía y se pusieron a hablar, el príncipe se puso a pensar convencido de lo q’ le había dicho el libro, y salio en busca de la bruja. Un día como cualquier otro el (joven) estaba caminando por el parque y encontró a la bruja. La bruja era alta, flaca, pelo castaño, ojos marrones. Se llamaba Tefi (era muy mala) ella no sabia q’ el era el q’ tenia el libro. Entonces se hizo amiga. La gente pasaba y la saludaba. El príncipe se sintió orgulloso de q’ la quisieran tanto. Un día le propuso casamiento y ella acepto… La bruja le contó q’ fue a la biblioteca y puso el libro embrujado. Que hablaba y se movía. Ella tenia la formula mágica y el príncipe le pregunto: ¿Para quién era?-dijo el -para vos -porque lo hiciste ¿? -no se -dame la formula -¿para q’? -para sacarle el hechizo al libro -bueno-aceptó ella Finalmente le da la formula y le sacaron el hechizo al libro SE CASARON Y COMIERON PERDICES Y A MI NO ME DIERON PORQUE NO QUISE-

Esperanza Morono, 1°C

En un lejano Castillo - Milagros Maidana


En un lejano castillo de un pueblo de Italia se encontraba un triste y aburrido Príncipe llamado Haroldo. Él estaba muy preocupado porque los días pasaban uno tras otro y él no conseguía una Princesa con quién casarse y compartir su vida Él Príncipe era bueno, cariñoso, amable y muy inteligente. Un día después de tomar su desayuno empezó a pensar qué podría hacer para conseguir a su Princesa, luego se le ocurrió ponerse un traje de color rojo y un sombrero blanco, cosa que quedaría muy llamativo. Después de tanto arreglo y mirarse en el espejo salió a la calle y luego de andar un largo rato caminando llegó a la plaza del pueblo. Se sentó en un banco de madera a descansar cuando de pronto se acercó una esbelta mujer que lo mira burlándose y le pregunta: ¿estamos en carnaval?. No señora contesta el Príncipe, entonces la señora riéndose siguió su camino, pasan las horas y ninguna Princesa llega a la plaza. El Príncipe triste y cansado emprende su camino de regreso al castillo. Cuando llegó abrió la pesada puerta de entrada y caminó hacia al comedor y ahí encontró a una bella joven sentada junto a la estufa, - ¿quién eres? , ¿Qué haces aquí? ¿De donde vienes? La joven levantó su mirada y llorando contestó: soy del pueblo me llamo Sirenita y mis padres han muerto y no tengo a nadie con quien vivir, empecé a caminar lentamente y hasta aquí llegué, golpeé la puerta y me atreví a entrar. ¿Está usted enojado por haber entrado en su castillo sin su permiso? , no usted puede quedarse aquí, es grande y cómodo y también hay comida para los dos. Pasaron los días y él Príncipe se enamoró de la joven, y le propuso casamiento, ella que también se había enamorado del apuesto Príncipe aceptó su propuesta. Luego se casaron y ella se convirtió en una bella Princesa y así vivieron felices para siempre.

Milagros Maidana, 1ºC