En una aldea, llamada Grimington, Había un joven llamado Sir Vant. Al que reclutaron como guerrero. El rey le ordenó matar al dragón de tres cabezas que habitaba en las profundidades del volcán de la zona. El guerrero emprendió camino y se encontró con el mago, quien le dijo: ¿A dónde vas? y el guerrero le respondió: a matar el dragón. -¿Así nomás?- le dijo el mago- debes ir por la ruina elemental, ella, te dará más fuerza y habilidades, y te ayudará con el dragón pero deberás pasar por el guardián de las ruinas, ten cuidado… El mago le dio pócimas y desapareció. El joven, llegó con el guardián gigante, lo atacó de sorpresa… …y el guardián sacó su gran espada, y empezó a girar como un trompo acercándose al guerrero quien se agachó para evadir la espada, pero el guardián le pegó una patada y eso debilitó al joven. Luego, él, se acordó de las pócimas, las tomó y le dio fuerza. Luego de matar al guardián, fue por las ruinas y se fue con el dragón el cual le dijo: ¡Hola! Venga, adelante. Confundido, el guerrero lo siguió. ¿Quieres té? ¿Café? –Dijo el dragón- Lo siento pero tengo que matarte. -Dijo el guerrero en voz alta- Todos dicen lo mismo, ¿pero sabes? Te voy a dar una cabeza de mi hermano se la llevas al rey para que piense que me mataste. El joven recibió su recompensa y fue a visitar todos los días al dragón. Así pasó y este cuento terminó.Elías Borda, 1º C

2 comentarios:
esta bueno el cuento =)
:O
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