lunes, 22 de junio de 2009
Llegar mas alto - Lucila Moreno
“Se escala por primera vez el cerro Aconcagua…”, así se pasaba horas y horas pensando titulares para el diario escolar.
Al día siguiente todos leyendo muy interesados la noticia que había puesto Paula, todos se hacían diferentes preguntas, como podía ser que a un cerro tan alto se lo podía escalar.
Al finalizar el horario escolar, fue directo a su casa a comentarle a su madre que a todos les había gustado el titular, su madre muy contenta la felicita,
Paula muy entusiasmada le dice que le gustaría vivir de esa experiencia, pero su madre preocupada le niega que pueda ir.
Se dirige a su cuarto, se encierra y desahogándose comienza a escribir, y escribir. Se le ocurrió una idea estupenda, para conocer si era la única que querría hacer esa aventura extrema, entonces hizo un cuestionario.
Al día siguiente, no muchos entendían el porque de ese cuestionario, pero les llamaba la atención hacerlo, asique Paula tuvo bastantes respuestas que leer, todas para sacarse su duda. Había solo una persona a la cual le interesaba realizar la misma aventura, pero no era del colegio, ya era una persona mayor, eran los únicos datos que ella tenia.
Le daba mucha felicidad saber que no era la única, pero demasiada intriga a la vez.
Ya era viernes la semana había finalizado, en el colegio habían estado organizando una fiesta , que estaban todos invitados. Asique ella decide concurrir con su grupo de amigas.
Llegaron a la fiesta, había muchos chicos, del colegio y otros que ya lo habían terminado, pero estaban de visita en su pueblo.
La noche pasaba, Paula y sus amigas se divertían mucho. Y cuando finalizó la fiesta se le acerca un chico. Ese chico era Martin, el amor de su vida, estaba asombrada no sabia que hacer, era la primera vez que él se le acercaba.
Comenzaron una charla que se mantuvo por varias horas, y quedaron en volver a verse.
Pasaron días, semanas, meses y Paula no volvió a tener noticias de Martin. Paso todo un año y Martin regresó , solo para proponerle algo a Paula.
Él la espero a la salida del colegio, ella no lo había visto, pero cuando admitió su presencia se puso muy contenta. Martin le dijo,
- Volví solo para proponerte que vallamos juntos a cumplir ese sueño
Paula sin entender, le pregunto de qué sueño hablaba, y entonces le conto lo del cuestionario que ella había presentado en el colegio, él fue el que contesto que le gustaría vivir esa experiencia como a ella.
Por ese motivo él ahora decidió abandonar la carrera de estudios y preparase físicamente para escalar el pico mas alto.
Paula estaba muy asombrada por todo lo que Martin le había contado , no podía creer que justo él sea la persona que quiere acompañar a ella a cumplir ese sueño. Aunque había un solo problema los padres de Paula le impedían hacer eso. Pero una vez ya preparados sus padres iban a dejar que Paula lo haga, asique los dos comenzaron a preparase físicamente.
Salían a correr todos los días juntos, iban al gimnasio, compartían la mayor mitad del día junto. Pasaron todo un año preparándose, y pasando buenos momentos juntos, ya que en el transcurso del año se pusieron de novios.
El día llegó, fueron a comunicárselos a sus padres. Como siempre la respuesta negativa estaba presente, pero mantuvieron largas horas de charlas hasta que finalmente los pudieron convencer.
Asique ese mismo día decidieron marchar para la ciudad de Mendoza. Descansaron en un pueblo muy cercano.
Días después, se pusieron en marcha, el gran trayecto que tenían pendiente.
Fue muy largo, tardaron cinco días en hacerlo, pasaron mucho frio, sufrieron algunas enfermedades.
A Paula el trayecto se le hacia demasiado largo, sentía que no podía mas, tenia que volver, pero no se animaba a decírselo a Martin, era el sueño de los dos y los dos tenían que llegar.
Finalmente los dos lograron llegar , se abrazaron muy fuerte, y Martin comenzó a darse cuenta de que Paula ya no respiraba mas, su cuerpo no había sido lo suficientemente fuerte para aguantar tanto.
Martin muy triste por este episodio que tuvo que vivir, perder a el amor de su vida, después de haber al fin logrado el deseo que tanto habían querido tener .Vuelve a su ciudad natal, sin palabras.
Martin vuelve a comenzar con sus estudios nuevamente y cada una año vuelve a escalar el cerro, siempre acompañado de Paula.
Lucila Moreno, 1ero. 2da
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Un gran héroe- Josefina Echenique
Como solía hacerlo habitualmente Penélope Campo una joven de tez pálida y ojos color café, salió de su casa para dar un paseo nocturno con su perra Flopy.
Una noche que parecía ser normal, terminó siendo su peor pesadilla. Cuando regresaba a su casa en la esquina la esperaban tres personas encapuchadas. Atemorizada, trató de correr, pero sus piernas no le respondieron.
En pocos segundos estos hombres la ataron, le taparon los ojos, la amordazaron y la metieron dentro de un auto, lo último que escuchó antes de que se cerrara la puerta fue un disparo y el aullido de Flopy.
Transcurrieron treinta minutos antes que el auto se detuviera. Cuando lo hizo, la bajaron rápidamente y la metieron en un enorme galpón, antiguo y sucio.
Los primeros dos días le dijeron que no tratara de escapar, que era un secuestro y que si su adinerada familia cumplía con lo acordado iba a salir ilesa. Tres veces por día escuchaba la palabra: ¡Comé!
El hombre que la custodiaba por la mañana era brusco y descortés, al igual que el de la tarde. El que estaba durante la noche tenía una voz cálida y era muy amable como si estuviera forzado a esta situación. En la tercera noche el hombre le sacó el vendaje y ella pudo ver a un joven de no más de 20 años con unos enormes ojos azules, y tuvo la oportunidad de ver el lugar en el que la mantenían presa. Luego, le sacó la mordaza diciendo:
-Mi nombre es Jacobo, lamento todo esto pero debe ser así.
Ella lo miró con los ojos llenos de lágrimas y las manos temblando.
- ¿Por qué hacés esto? Si lo lamentás dejame ir.-dijo Penélope, muerta de miedo.
Él con cara de pánico le respondió:
_Si yo te dejara ir, me matarían. Se que no tenés la culpa, pero no te preocupes en cuanto mis hermanos consigan el dinero te van a liberar. Al pronunciar las últimas palabras su voz se quebró.
Penélope se quedó callada. Minutos después Jacobo le entregó un plato con comida y ella lo aceptó, moría de hambre.
Transcurrieron siete días y Penélope y Jacobo se hicieron muy amigos, cada vez que a él le tocaba su guardia, le sacaba el vendaje y le quitaba la mordaza. Jacobo, ahora que había entrado en confianza, entre llantos le contó a Penélope que cuando ellos eran muy chicos su padre había sido asesinado, y se tuvieron que criar solos. Vivían en las calles, muertos de hambre, por eso era que sus hermanos se dedicaban a la delincuencia, guardaban mucho rencor por dentro. No eran como él, que había logrado superar el pasado.
- ¿Por que estás aquí entonces? -preguntó Penélope muy emocionada por el relato del joven.
Jacobo le respondió:
-Mis hermanos me creerían un traidor si no estuviera aquí. Según ellos un traidor merece la muerte…Se que pensás que soy un cobarde-dijo con los ojos llorosos.
Penélope comprendía a Jacobo, pero necesitaba a su familia y tenía mucho miedo de estar allí debido al maltrato de los otros hombres; estaba harta de ese lugar frío, polvoriento y oscuro (solo tenía dos pequeñas ventanas). Con esperanza, le dijo a Jacobo:
-Se que no sos un cobarde, y es el momento de demostrarlo, ¡por favor, dejame ir!
Para su sorpresa, la desató, y le dijo:
- Sos libre.
Ella salió corriendo, cuando llegó a la puerta, de madera muy antigua y despintada, miró hacia atrás y le gritó:
- ¡Gracias, sos muy valiente!
Buscó un taxi apresuradamente y se fue a la casa de sus padres, donde recibió el cariño que le hacía falta. Cuando la madre la vio, fue a su encuentro con una sonrisa de oreja a oreja, y la abrazó tan fuerte que no podía respirar, cosa que no le importó a Penélope, ya que se sentía a salvo. Luego, el padre la tomó de la mano y dijo:
_ ¡Gracias a Dios que estás a salvo! (las manos y los labios le temblaban al decir estas palabras).
Después de horas de mimos y besos, ya había oscurecido. Penélope tomó un baño para limpiar su cabellera llena de rulos rubios, que estaba llena de polvo, y luego se fue a dormir. Soñó con él, con ese joven y sus ojos azules.
A la mañana siguiente, cuando se despertó, su padre le hizo un rico desayuno y se lo devoró, le encantaba comer y no había comido rico desde hacía un largo tiempo. Luego de desayunar tomó el diario y en primera plana había una foto de Jacobo, inconfundible con ese pelo azabache. Debajo de esta decía que habían encontrado su cuerpo a las cinco de la madrugada en el Río de la Plata. Lo habían matado. Al leer estas palabras, ella sintió una puntada en el corazón.
Muy apenada por lo que acababa de leer empezó a escribir en un intento de desahogarse. Sentía que lo habían matado por su culpa.
Pasó días escribiendo, contando lo sucedido desde el día que la secuestraron hasta el día que llegó a la casa de sus padres sana y salva gracias al chico. También, mencionaba a Flopy, ese animal había sido una gran perdida para ella.
No se dio cuenta pero había escrito un libro y lo tituló: “Un gran héroe”, por la memoria de Jacobo. Este fue un éxito y ella se convirtió en una gran escritora. Siempre le iba a estar eternamente agradecida por haberle salvado la vida.
Josefina Echenique, 1ero. 2da.
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lunes, 15 de junio de 2009
El libro encantado- Mercedes Elizalde

En un viejo pueblo del cual no recuerdo el nombre, vivía un escritor llamado Gonzalo Gonzáles. Estaba escribiendo un libro llamado “En un millón de lugares”.
Un día como cualquier otro, Gonzalo estaba terminando de escribir su obra cuando de repente, se empezó a abrir un agujero en el libro que lo atraía y, se lo tragó.
Habían pasado doce años de aquel episodio de Gonzalo Gonzáles y ahora se presentaba nuevamente. En el orfanato de esta ciudad, vivía Mario, un chico de doce años que era discriminado por todos por gordo y enano. Ahí le habían dado la tarea de buscar información sobre su pueblo. Esa misma tarde fue a la biblioteca más antigua del lugar a buscar lo que necesitaba. Le llamó la atención un libro que brillaba y, atraído, fue a buscarlo.
Miró el titulo, era “En un millón de lugares”. Lo abrió y al momento, se empezó a abrir un agujero, que acabó tragándoselo. Cuando estaba cayendo por el agujero, se dio cuenta que su forma física estaba cambiando. Se estaba poniendo más delgado y más alto. Cuando aterrizó, miró alrededor. Era un lugar que no conocía, empezó a caminar y encontró a un topo. Pero no era un topo cualquiera, éste tenia alas y podía ver, a diferencia de los demás topos, que son ciegos. -¿Qué haces acá? Preguntó el topo. Mario le contó su historia, mientras el animal parecía perdido en sus pensamientos. -Bueno… te ayudaré, dijo el topo. ¿Sabes que te puedes convertir en lo que tú quieras? Sólo piensa en lo que quieras ser. Mario pensó con todas sus fuerzas convertirse en topo. Y comenzó a marearse y a sentir la transformación. -Y habiéndote convertido, puedes pedir tres deseos. -Quiero encontrar a mi padre, pidió Mario. Pasaron unos minutos sin que ocurriera nada, entonces el chico convertido en topo, creyó que los deseos eran mentira. -¿y tú que pediste? Preguntó. -Pedí recuperar a mi hijo, dijo el topo -¿Tú tenías un hijo? -Sí, dijo el animal y empezó a contar: Hace unos doce años, yo era un famoso escritor llamado Gonzalo Gonzáles… -¡Mi apellido es Gonzáles!, ¡y tengo doce años!, dijo Mario.
- Puede ser una coincidencia, deja que termine, afirmó el topo. …Que estaba terminando de escribir este libro, cuando se empezó a abrir un agujero, que me tragó. Y supongo que eso es lo que te pasó a ti también.
-¿Puedes enseñarme el camino para salir?, preguntó Mario -Sí, pero es muy difícil escapar de aquí. Hay siete salidas, dos llevan a una muerte segura, otras dos llevan a la perdición, dos llevan a un pozo sin fondo y la otra a la salida. Mejor no arriesgarse.
-¿Cómo sabes eso? Preguntó Mario convertido en topo. -Porque yo soy el autor de este libro, respondió Gonzalo. Yo conozco a un duende muy sabio que podrá ayudarnos con estos problemas. Vamos a verlo. Caminaron un rato para el lado del arroyo que había allí. Entonces empezó a aparecer una casa muy poco cuidada y casi destruida. Afuera había un duende muy mal vestido.
-¡Hola, Quique! Saludo Gonzalo.
-¡Hola, Gonzalo! Saludó Quique,
¿Qué haces aquí?
-Tengo que hacerte una pregunta: Queremos saber si este topo y yo somos parientes.
-Mmm... Tendrás que preguntarle al dragón azul de la colina.
-Muchas gracias Quique, agradeció Gonzalo y se alejaron.
Gonzalo llevó volando a Mario, quien después de unos días, vio la colina donde vivía el dragón. Cuanto más se acercaban, más sentían un olor rancio. Cuando llegaron, vieron a un enorme dragón azul. -Buenas noches -dijo con una voz ronca. Buenas noches- dijo Gonzalo. Necesitamos saber si nosotros –miró a Mario- somos parientes. -Muy bien- dijo el dragón. En unas horas, el dragón dijo: -Son padre e hijo. Tan contentos estaban Gonzalo y Mario, que celebraron una fiesta e invitaron a todos los personajes del libro y vivieron felices siendo topos como estaban. Y librín, librón, este cuento no se terminó.
FIN Mercedes Elizalde, 1º B
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lunes, 8 de junio de 2009
La espada encantada, (producción grupal 1ºA)

Había una vez una princesa, llamada Isabel, que vivía en un castillo muy lejano. Una noche, salió en busca de flores, en el bosque mágico. Ese bosque era tenebroso, sus plantas se movían. Allí vivían hadas, ogros, dragones y muchas criaturas sobrenaturales. De repente, vino una enorme tormenta, ella no encontraba refugio, alimento, ni el camino de regreso. Luego de tanto buscar y buscar, encontró una enorme cabaña, allí vivía un enorme ogro pero ella no lo sabía, lo llamaban Jack, el rey del bosque mágico. Isabel asustada por la tormenta, entró a la cabaña. Los padres, preocupados por su hija llamaron al mejor príncipe del reino, para que fuera a rescatarla. El príncipe Arturo, muy valiente decidió ir al bosque mágico, se encontró con criaturas sobrenaturales. ¿Qué criaturas? Hadas, dragones, ogros, hombres lobos, etc. Recorrió un largo camino, de repente apareció un enorme dragón, Arturo no lo pudo vencer y trató de huir. Se escondió tras una enorme roca, y un hada llamada Emily, salió sorpresivamente de una planta. El hada dijo: - ¿Qué te sucede? Arturo respondió: - No puedo vencer al dragón, que cuida la cabaña de Jack, el rey del bosque. Emily contestó: - ¿Para qué quieres entrar a la cabaña del ogro? - Para rescatar a la princesa del reino; ¿Me puedes ayudar? El hada Emily lo ayudó, y lo llevó a una cueva, “la cueva de la espada encantada”. Arturo, cuando vio la espada, se asombró, era brillante y muy pequeña. El príncipe, confiado fue a pelear contra el dragón. Fue una dura pelea, pero con la ayuda de la espada encantada logró vencerlo. Entró a la cabaña, pero el ogro intervino en el rescate, la princesa asustada se escondió bajo la cama de Jack. Arturo peleó contra el ogro y cayó herido, no podía pelear más, y soltó su espada. Esta cayó debajo de la cama, la valiente princesa, tomó el sable y asesinó al ogro, apuñalándolo por la espalda. La princesa logró conseguir ayuda, el príncipe se recuperó y le pidió matrimonio a Isabel, ella aceptó y se casaron. Tuvieron hijitos y vivieron en un castillo.
Alejo Alassia Sofia Juliàn Florencia Gaviña Barbara Guarino Josefina Quintana Gabriel Galaverna Patiño 1º A.
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